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Road Test de autos importados en el mercado argentino

Por Gustavo Ernesto López
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Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II - 1990

 

La bestia negra

 

Revista Motor 16 (España) Nro 367. Noviembre de 1990

 

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

 

Aquel que dijo que los Mercedes destacaban por su discreto encanto, no había visto jamás un Evolution II, que sin dudas es encantador, pero no tiene nada de discreto. Esta berlina disfrazada de carreras, da a su conductor todas las satisfacciones de un deportivo, pero con la funcionalidad de un coche de cuatro puertas y un gran baúl

El descomunal alerón que se eleva sobre la tapa del baúl, marca la personalidad del coche que es descaradamente deportiva, por lo que el punto de vista bajo el cual vamos a examinarlo es el de un coche dirigido a los conductores más exigentes. Este pura sangre, pensado para ser el arma definitiva en las carreras del super competido campeonato alemán de producción, bajo su carrocería de berlina familiar de tipo clásico, esconde la tecnología más avanzada del momento.
Para probar un coche tan excepcional, nada mejor que las autopistas alemanas, en las cuales se puede probar a placer sin temor a los radares. Aunque en los más de 1,600 kilómetros de prueba hemos rodado por todo tipo de carreteras, está claro que donde más se aprovecha el derroche de ingenio y técnica es en las carreteras rápidas, donde los 235 caballos de este cuatro cilindros pueden galopar sin freno.
Al recoger la unidad de pruebas en las instalaciones de Mercedes en Stuttgart, el responsable de la marca que nos atendió no nos tuvo que indicar dónde estaba aparcado el coche, puesto que el alerón posterior delataba su presencia entre toda la nube de Mercedes que se encontraban en el aparcamiento. Por fin nos ponemos a los mandos, y en un primer instante, toda la espectacularidad del aspecto exterior se torna en la discrección de todos los modelos de la marca en su decoración interior.

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

Con el coche parado todavía en el aparcamiento de la fábrica, todo resulta muy familiar. El volante, de dimensiones razonables, el cuadro, el aspecto interior, todo responde a los canones que el fabricante impone a todos sus productos. Tan sólo unos cuantos detalles llaman la atención de los más avezados y delatan el hecho de que se trata de un 190 fuera de lo común. En primer lugar llama la atención un cuentavueltas cuya zona roja empieza bien pasadas las 7.000 revoluciones por minuto. Por otra parte, la palanca del cambio de marchas tiene en el pomo marcado el esquema de los recorridos de tipo deportivo, es decir, con la primera a la izquierda y hacia atrás y con las demás marchas formando una H. Los asientos también son de nuevo diseño, con un tapizado que se sale de la habitual discreción de los Mercedes.
Así pues, después del primer reconocímiento, nos proponemos descubrir las virtudes ocultas de este llamativo Mercedes.
La tarjeta de visita del coche no es menos espectacular que la apariencia. Los técnicos de la marca han dado un apretón más al cuatro cilindros con culata de 16 válvulas, desarrollada en colaboración con Cosworth, para alcanzar los 235 caballos. Nada más arrancar nos sorprende ver que el nivel sonoro no es muy superior al de cualquier otro 190, 16 válvulas o no. Igualmente, en un principio, la respuesta del motor es como la de cualquier turismo de la categoría, sin pretensiones deportivas. La elasticidad del motor es notable. Aunque en un principio el hecho de que el par máximo se obtenga a un régimen de 5.000 vueltas puede asustar, lo cierto es que desde las primeras vueltas del motor se aprecia la potencia y no es necesario subir de vueltas para conseguir unas respuestas rápidas.

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

También llama la atención, nada más arrancar, la rapidez de la dirección. En menos de tres vueltas se gira de lado a lado el volante, sín el más mínimo esfuerzo. De esta forma, cuando se circula por ciudad, el problema fundamental reside en esquivar a los curiosos que se agolpan para admirar los alerones y las espectaculares ruedas.
Pero está claro que nadie se compraría un Evolución II con la intención de pasear por la calle mayor. Su terreno son las carreteras, las autopistas o, en definitiva, los circuitos. Cuando dejamos atrás la ciudad, empezamos a descubrir el porqué de esta última evolución del 190 16 válvulas. El motor funciona con naturalidad y alegría en la primera mitad del cuentavueltas; hasta las 3.500 revoluciones. A partir de ahí, se nota un incremento en el empuje, y a partir de las 5.000 se despierta una verdadera rabia, que hace humear las ruedas en las arrancadas y deja atrás a los deportivos más marchosos. En estos niveles, los 235 caballos parecen más. Las tres primeras marchas parecen levantar el coche del asfalto. Están bien repartidas y permiten aprovechar el coche tanto en una conducción tranquila, como sí se quiere rodar deprisa en zona de curvas. En cambio, la cuarta y la quinta son bastante largas, para permitir el uso del coche en carretera a buena velocidad sin apurar el régimen del motor. En estas marchas es necesario apurar a tope para mantener la viveza de las reacciones. Las recuperaciones no se puede decir que sean malas, pero están por debajo de lo que se espera en una máquina de este porte, por lo que para salir con la viveza deseada, hay que tirar del cambio.

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II
Como un avión. La estampa lateral del Evolution II queda claramente marcada por el voluminoso alerón

Ya en la autopista, es sorprendente la suavidad de marcha del Evolución II. Aunque las suspensiones han sido rebajadas y endurecidas, el confort es razonablemente bueno. En este punto colaboran firmemente tanto los asientos, que tienen un buen mullido, como las carreteras alemanas, que no presentan la más mínima irregularidad. Suponemos que en una carretera secundaria de España, las cosas cambiarían un tanto. Pero, en cualquier caso, este Mercedes es uria buena máquina para realizar largos viajes sin la menor fatiga y a gran velocidad. Dado que este coche se desliza por el asfalto, con el faldón a ras del suelo, ha sido necesario introducir un sistema hidráulico autonivelante, con tres posibilidades de altura. En autopista se puede emplear la posición más baja, en la cual se consigue una mejor penetración aerodinámica, mientras que si hay que circular en carreteras bacheadas, en las cuales se puede rozar el suelo con el faldón delantero, o con el catalizador, es conveniente pasar a la posición superior, que eleva el coche cuatro centímetros y medio.
En las autobahn alemanas, se puede rodar a velocidad crucero en tomo a los 220 kilómetros por hora sin forzar lo más mínimo el motor. Los relojes de presión de aceite y temperatura, no acusan este esfuerzo, y la velocidad, si el tráfico lo permite, se puede mantener durante mucho tiempo. A esta velocidad la dirección vuelve a mostrar su gran eficacia, puesto que el tacto permanece inalterado y la precisión no admite la más mínima critica. El nivel sonoro es también razonable.

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II
Eficaz. Al margen de su espectacular imagen, el Evolución II destaca por su comportamiento super eficaz y deportivo

La ya mencionada generosidad de los desarrollos de cuarta y quinta, obligan a lanzar el coche durante por lo menos un par de kilómetros para conseguir alcanzar la velocidad máxima. El contador supera los doscientos sesenta kilómetros por hora, que realmente se quedan algo por encima de los 240. Si las condiciones son algo favorables, es fácil alcanzar los 250 que anuncia la marca. Las largas curvas se negocian a cualquier velocidad con absoluta neutralidad y no es necesario aferrarse al volante para mantener el control. La aceleración también se consigue sin forzar mucho el embrague, y las generosas dimensiones de los neumáticos permiten que no se escape ni un sólo caballo en pérdidas de motricidad.
Todo esto está muy bien, pero lo que de verdad nos atrae del coche es su faceta deportiva. En cuanto dejamos la autopista y nos internamos por carreteras más sinuosas, empezamos a descubrir la verdadera personalidad del Evolución. En un principio, parece que las ruedas posteriores mandan demasiado sobre el conjunto. El apoyo posterior, parece más conseguido que la capacidad de dirección. Esto no es más que una sensación, puesto que en cuanto abordamos curvas medianamente rápidas, se aprecia cómo las ruedas delanteras definen perfectamente la trayectoria elegida por el conductor. En términos generales su comportamiento es muy neutro. Para hacer perder la neutralidad al Mercedes hay que rodar muy rápido, y entonces, las reacciones son las típicas de un tracción trasera, con la ventaja adicional de que los límites de este coche están a un nivel altísimo, que requiere una buena dosis de habilidad y valor para alcanzar. El sistema ASD, de diferencial autoblocante electrónico, se muestra super efectivo, y en cuanto se aprecia la más mínima intención de patinar en cualquiera de las ruedas posteriores, entra en acción corrigiendo el desmán y manteniendo el coche en su trayectoria original. Así pues es necesario rodar a muy alta velocidad, para que el coche se atraviese, pero incluso si esto sucede, salir adelante sin mayores consecuencias, es un juego de niños. El Mercedes lo perdona casi todo. Los frenos son inagotables. Detrás de las grandes ruedas de aleación de 17 pulgadas se esconden unos discos de 30 centímetros de diámetro que detienen al coche con una eficacia y aplomo admirables.

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II
Estilo clásico. El cuadro mantiene el corte de familia de todos los Mercedes. El cuentavueltas delata el carácter de este motor

Aunque el ABS está incluido de serie, lo cierto es que el gran tacto del pedal permite que el sistema tan sólo actúe cuando se frena sobre suelos muy deslizantes.
Lo que está menos adaptado a la conducción deportiva es el cambio de marchas. Aunque el mecanismo es algo más rápido que en los otros Mercedes 190, los recorridos son demasiado largos y en particular el paso de tercera a cuarta velocidad es algo complicado y es fácil que cuando intentamos cambiar rápido rasque la marcha, o simplemente se quede en punto muerto. No obstante, en zonas donde abundan las curvas, se puede circular utilizando sólo la segunda y la tercera, cuyo movimiento no plantea el más mínimo problema y se puede realizar con bastante rapidez.
Este eficaz resultado se debe a la conjunción de un sistema de suspensión multibrazo muy bien estudiado y a unos neumáticos 245/40, que ponen mucha goma en contacto con el suelo.
Según pasan los kilómetros y uno se hace al coche, sorprende que a pesar de las llamativas formas del coche y sus envidiables prestaciones, el Evolución II es un coche muy utilizable. Se puede conducir como cualquier otro coche, con unos consumos razonables y una fiabilidad mecánica al mismo nivel que cualquier otro coche más convencional. Ofrece todo lo que se puede exigir a una berlina de buen nivel, con un habitáculo cómodo, pensado para cuatro personas, con un maletero amplio y todo el equipamiento exigible: Aire acondicionado, techo solar, alzacristales eléctrico y otros muchos accesorios, hacen muy agradable la utilización diaria del Evolución II.
Evidentemente, la intención de la marca no es hacer una gran serie, solamente los suficientes para conseguir su homologación, pero lo cierto es que es una lástima que no esté prevista su importación en España. Por esto el precio que aparece en estas páginas es el estimado a partir de su precio en Alemania.

Víctor Piccione
Fotos: José Antonio Díaz

La saga

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

Gerhard Lepler, el encargado de los tres Mercedes 190 16 no niega que el Evolution II es una exageración, pero justifica su aparición como el único medio de luchar contra la dura competencia. La llegada del Audi V8 al campeonato alemán, aceleró el desarrollo del proyecto y ya que los aspectos de peso, motor y suspensiones se encontraban casi al límite de su desarrollo, el estudio se centró en lo aerodinámico y las ruedas. El coeficiente de penetración aerodinamica de un 190 16V normal es de 0.32. En el Evolución 1 al aumentar el apoyo se perdió algo y el coeficiente aumentó a 0.35, pero como el incremento de potencia habia sido notable, esto no preocupó demasiado. Finalmente, tras un intensivo estudio se llegó a un 0.30 en el Evolución II. Los elementos aerodinámicos, tanto el faldón delantero como los alerones posteriores se pueden regular manualmente. El alerón superior aumenta su superficie mientras que el inferior varia el ángulo de incidencia.
Las llantas de 17 pulgadas empleadas permiten utilizar unas de 19 pulgadas en competición, que es lo que autoriza el reglamento del certamen.
Finalmente su actuación en el campeonato alemán se ha saldado con el tercer puesto final de Kurt Thiim a pesar de disponer del modelo ya con la temporada muy avanzada. Por delante quedó el Audi V8 de Hans Stuck y el M3 de Cecotto.

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

Características técnicas

Motor

Delantero longitudinal de cuatro cilindros en línea. Distribución: Doble árbol de levas a la cabeza accionado mediante una cadena. Cuatro válvulas por cilíndro. Cigüeñal de cinco apoyos. Cilindrada 2.463 cm3. Diámetro por carrera 97.3 x 82.8 mm. Relación de compresión 10.5:1. Potencia máxima 235 CV a 7.200 rpm. Par máximo 25 mkg a 5.000 rpm. Alimentación por inyección mecánica con regulación electrónica. Combustible: Nafta sin plomo de 95 octanos

Transmisión

Tracción trasera. Caja de cambios manual de cinco marchas. Diferencial autoblocante. Embrague monodisco seco. Velocidad en 1era a 1.000 rpm 8.1; en 2da a 1.000 rpm 13.0; en 3era a 1.000 rpm 18.2; en 4ta a 1.000 rpm 26.1; en 5ta a 1.000 rpm 32.9

Dirección

Sistema de recirculación de bolas con asistencia. Vueltas de volante entre topes 2.7 vueltas. Diámetro de giro 11.5 metros

Frenos

Delanteros de discos ventilados con pinzas de cuatro pistones. Traseros de discos con pinzas en dos pistones. ABS

Suspensión

Delantera. Tipo McPherson con muelles helicoidales. amortiguadores de gas y barra estabilizadora. Trasera: De brazos múltiples con amortiguadores de gas y barra estabilizadora. Sistema autonivelante

Ruedas

Neumáticos 245/40 ZR 17. Llantas de aleación de 8.25 x 17 pulgadas

Pesos y capacidades

Peso en orden de marcha 1.340 kg. Capacidad del depósito de combustible 70 litros

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CONCLUSIONES

Virtudes

  • Motor brillante

  • Comportamiento eficaz
  • Dirección perfecta

Defectos

  • Cambio poco deportivo
  • 4ta y 5ta muy largas
  • Poca visibilidad hacia atrás

VELOCIDAD MÁXIMA 241.500 KM/H

ACELERACIÓN

0 a 400 m 14.5 s
0 a 1000 m 27.5 s
0 a 100 km/h 7.4 s
40 km/h a 400 m en IV 17.5 s
40 km/h a 400 m en V 20.9 s
40 km/h a 1000 m en IV 32.6 s
40 km/h a 1000 m en V 41.1 s
80 a 120 km/h en IV 8.9 s
80 a 120 km/h en V 12.8 s

FRENADO
A 60 Km/h
12.8 m
A 100 Km/h
45.0 m
A 120 Km/h
58.3 m
CONSUMO (l/100 km)
Ciudad a 30.4 km/h promedio
14.3
En Carretera  
a 90 km/h
8.0
En conducción rápida
15.9
En Autopista
a 120 km/h
10.1
a 140 km/h
11.3
a 180 km/h
14.8
Consumo medio ponderado
12.0
Autonomía promedio
533 km


Buen confort. Los asientos son cómodos y opcionalmente están disponibles en cuero


Al volante uno se siente como una mano en un guante

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II
Las llantas son muy atractivas y eficaces. Alojan unos generosos discos de freno

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II
No falta nada. El equipamiento de este 190 no tiene nada que envidiar al de otros coches más lujosos

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II
Aerodinámica de lujo. Tanto el faldón delantero, como los dos alerones posteriores son regulables manualmente

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution II

Mercedes Benz 190 2.5 16 Evolution IIApoyo total. Los efectos de este voluminoso alerón se aprecian por la excelente estabilidad de marcha a alta velocidad

EQUIPAMIENTO

- Cuentarrevoluciones
- Manómetro de aceite
- Termómetro de agua
- Indicador de carga de batería
- Faros antiniebla
- Aire acondicionado
- Asiento regulable en altura
- Retrovisores regulables eléctricos
- Elevacristales eléctricos adelante y atrás
- Cierre centralizado
- Cinturones traseros

FRENTE A SUS RIVALES

Un coche tan especial también tiene unos rivales muy especiales. En este caso se trata del BMW M3 Sport Evolución que igualmente que el Mercedes ha sido pensado para participar en el Campeonato de Producción. En estos momentos se puede decir que ambos coches se encuentran a un nivel muy parecido y las diferencias pueden venir del hecho de que el 190 dispone de una carrocería de 4 puertas más utilizable

Vea también

Mercedes Benz 190 E

Road Test del Mercedes Benz 190 E
Revista Motor 16 (España) Nro 4. Noviembre de 1983

BMW M3 (E30)

Road Test del BMW M3 (E30)
Revista Motor 16 (España) Nro 180. Abril de 1987

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