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Road Test de autos importados en el mercado argentino

Por Gustavo Ernesto López
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Mazda RX-7 (FC) - 1987

 

En el fiel de la balanza

 

Revista Autopista (España) Nro 1465. Agosto de 1987

 

Mazda RX-7
El comportamiento es noble e incluso divertido cuando se conocen sus reacciones

 

La capacidad de la industria japonesa para imitar productos occidentales es algo generalmente reconocido. En el mundo del automóvil esto es evidente, pero no siempre todo queda en simple inspiración. En muchas ocasiones, y esta es una de ellas, la réplica es, al menos, tan buena como el original

La belleza de líneas es una cualidad prácticamente obligada en un modelo deportivo. Su construcción no está condicionada por una buena habitabilidad o un baúl amplio, y por ello los diseñadores pueden trabajar con mayor libertad sobre este tipo de vehículos. Evidentemente, hay buenos ejemplos a los que imitar, y los japoneses no sienten ningún rubor en hacerlo, y es casi evidente que los técnicos de Mazda pusieron sus ojos en los Porsche 924 - 944 a la hora de realizar el RX7.
El resultado se puede calificar de afortunado, pero, como decimos, esto es algo que se espera de un coupé, y más si está realizado en Japón, donde tanto se cuida este aspecto. Pero el RX7 no es sólo línea, y detrás de una bonita envoltura se esconde una técnica depurada, más o menos conocida en algún caso, exclusiva en otros, pero siempre proporcionando las mejores soluciones, y quizá sea ésta su mejor cualidad: el equilibrio entre lo que promete (el exterior) y lo que ofrece (el interior).
Hay vehículos que enamoran a primera vista, pero que después de un cierto tiempo de uso pierden parte de su encanto. Otros, por el contrario, necesitan de un tiempo de convivencia para descubrir sus cualidades. El RX7 es una mezcla de ambos. Al principio es la línea la que hace volver la cabeza de los transeúntes; cuando se lo conduce y se descubren sus secretos, casi destaca más su original mecánica o la suspensión "activa" que el diseño de su carrocería.

Mazda RX-7
Entre los productos japoneses que llegan a nuestro mercado se encuentra este modelo deportivo, de gran interés, cuyo único defecto es su precio

Evidentemente, sus rivales hay que buscarlos entre los auténticos coupés de tamaño medio. Fabricados en Europa, tan sólo los Porsche y el Lotus Exel mantienen esta filosofía. En Japón, donde además de Mazda, el Starion de Mitsubishi y el Celica de Toyota están en su línea.
Como todos ellos, el RX7 está indicado como un coche único para quien no tenga familia y no viaje acompañado de más de una persona. Sin embargo, como segundo coche hace las delicias de quien lo posee, pues lo mismo vale para quedar bien en una recepción como para hacer viajes a buen ritmo y con suficiente confort, pero sin demasiado equipaje.
Al igual que el resto de productos japoneses que llegan a nuestro mercado, el precio final del Mazda se resiente por el impuesto aduanero adicional al IVA. Su precio no es bajo, pero al menos está bastante parejo al de sus rivales. La limitación impuesta al número de vehículos que se pueden importar desde países no pertenecientes a la Comunidad Económica Europea implica en este caso una ventaja, y es que el posible comprador sabrá que es uno de los pocos que posee este vehículo, y mejor aún gozando de las cualidades del Mazda RX7.

E. Zorzano

Comencemos con el análisis ...

Cuando realizamos el análisis de cualquier modelo hay siempre un aspecto que domina claramente sobre los demás. Habitualmente es la descripción general del modelo, su comportamiento y sus rendimientos los que ocupan la mayor atención, dedicando sólo un pequeño comentario a la técnica que aporta ese vehículo.
En el caso del Mazda RX7 es obligado variar este planteamiento de alguna forma, pues técnicamente disfruta de soluciones muy poco utilizadas (y bastante sofisticadas), merecedoras de una más amplia explicación. Por ello hemos dividido el comentario de nuestra prueba en dos partes. En la primera seguiremos el esquema tradicional, y la segunda la dedicaremos principalmente a analizar detenidamente su mecánica y suspensiones.

Mazda RX-7
Para un coche de cierto lujo, y excelentes prestaciones, el 18 Turbo quizás carezca de suficiente "personalización y prestancia", aunque esto podrán considerarlo algunos como una virtud

El acceso al interior de los coupés siempre exige algo de práctica y una cierta agilidad. Esta máxima se cumple con bastante precisión en el caso del RX7, pero con menos complicación que en otros vehículos de similares características, gracias a la amplia apertura de sus puertas. Una vez al volante, inmediatamente se toma la típica postura de un deportivo: piernas prácticamente horizontales, con el volante muy cerca de ellas, cabeza muy próxima al techo y al parabrisas, de notable inclinación, un cierto encajonamiento entre la puerta y el túnel central y una sensación de ir muy cerca del suelo.
La primera mirada alrededor es bastante alentadora. La instrumentación queda perfectamente visible, y en ella, situado justo en el centro y con un tamaño netamente superior a los demás relojes, el cuentarrevoluciones dominante muestra el carácter del vehículo. El torpedo no es que sea muy original, pero acoge bien los diferentes mandos e instrumentos, contando con los habituales aditamentos japoneses, como la salida de aire a la parte inferior del copiloto o un completo check - control en la parte central.
La información proporcionada por este check - control es abundante, pero no se ve demasiado bien cuando hay mucha luminosidad externa. Este detalle no tiene excesiva importancia, pues las anomalías más peligrosas, además de la señal luminosa , cuentan con un avisador acústico, cuyo sonido es permanente en caso de subir por encima de las 6.500 rpm, el motor o tener poco líquido de refrigeración o aceite. En casos menos acuciantes es intermitente, como cuando retiramos la llave de contacto con los faros encendidos o cuando la servodirección tiene algún problema. Si a esto añadimos la completa instrumentación, vemos que siempre podemos tener bajo control el correcto funcionamiento del vehículo.
Como todos los cupés, la habitabilidad no es el fuerte del RX7; suficiente para dos plazas, pero nada más. Los dos asientos traseros sólo son utilizables por niños de menos de 10 años, o por adultos, en caso excepcional, para un mínimo recorrido. Eso sí, al estar homologados como un "2+2", cuenta con los correspondientes cinturones traseros. Lo más razonable es abatir los respaldos traseros y aprovechar el espacio para carga, pues el baúl tampoco es de generosas dimensiones.
Lo que ya no es habitual en este tipo de vehículos es alcanzar un confort tan alto. Opcionalmente se puede dotar al vehículo de una suspensión regulada electrónicamente, pudiéndose elegir entre una posición "confort" y otra "sport". En carreteras en buen estado apenas hay diferencias entre una y otra, pues incluso la sport es suficientemente confortable. En terrenos degradados sí se aprecian distintos comportamientos, pero aun manteniéndose en la sport, el coche absorbe bien las irregularidades.

Mazda RX-7
La motricidad es destacable, permitiendo unas aceptables aceleraciones

El nivel sonoro está dentro de límites muy aceptables. Los aerodinámicos son bastante contenidos, hecho lógico teniendo en cuenta la cuidada aerodinámica del vehículo, con faros escamoteables, paragolpes y spoiler de una sola pieza, parabrisas encolados sin reborde y cristales laterales a ras de carrocería. Los procedentes de la mecánica son más intensos a bajos regímenes que a altos, normal en los motores rotativos, y la rodadura apenas se nota en el habitáculo.
El punto oscuro en este apartado es la cilindrada. Si la temperatura exterior no es muy elevada o el sol no incide directamente, la refrigeración cumple bien su cometido. Ahora bien, en cuanto el calor aprieta, el habitáculo es realmente caluroso, tanto por el efecto invernadero que produce su amplia superficie acristalada como por la irradiación térmica del motor, mucho más abundante al ser una mecánica rotativa, y que no está suficientemente aislado. Por ello, la opción de aire acondicionado es prácticamente imprescindible.
Ya hemos mencionado el motor, y hemos descubierto que se trata de uno rotativo, continuamos con él. Nada más ponerlo en marcha se aprecia un ruido ligeramente diferente a los habituales de pistones alternativos, como más constante. Sorprende la suavidad de giro y lo fácil que responde a las solicitudes del acelerador. No es que sea una centella tomando vueltas, ni que muestre una gran potencia a un régimen especial, pero tiene un funcionamiento fluido y es muy elástico.
De hecho, no es necesario recurrir con asiduidad al cambio si no se quieren sacar las mejores prestaciones. Si se utiliza la palanca de velocidades se descubren dos cosas: la primera, el excelente funcionamiento del cambio, rápido, preciso, con recorridos cortos y buena sensibilidad. La segunda, lo bien elegidas que están las relaciones de cambio, con una caída de vueltas de una a la inmediatamente superior no muy alta, siendo así siempre posible utilizar una zona de revoluciones con alto par.

Mazda RX-7
La mecánica rotativa es de reducidas dimensiones y está situada muy retrasada

Como buen deportivo, el comportamiento debe estar a un nivel elevado. El RX7 sale victorioso de este apartado. La utilización de una mecánica rotativa, que ocupa mucho menos espacio que una de pistones alternativos, permite situar el motor muy retrasado, casi en posición central delantera, lo que autoriza un reparto de pesos próximo al 50 por ciento en cada eje. Esta circunstancia, más el esquema básico de las suspensiones, con un ingenioso sistema "activo" de la trasera, permiten al coche un comportamiento muy personal pero noble, y divertido cuando se conocen sus reacciones.
A la entrada de las curvas con radio no muy grande y abordadas a buena velocidad, el coche parece ligeramente subvirador; si mantenemos el volante y acelerador sin variar sus posiciones, veremos que sólo es apreciación. La parte trasera se coloca sola y el vehículo gira totalmente neutro para pasar a un ligero sobreviraje si aceleramos a fondo.
Cuando ya se han rodado unos cientos de kilómetros con el vehículo, se aprecia la seguridad que confiere el funcionamiento de la suspensión trasera, y se le saca el mejor partido al coche balanceando ligeramente antes de abordar las curvas, de forma que una vez apoyado sea él mismo el que se coloque de forma idónea para la salida. Hay que destacar que los anchos neumáticos, y una calidad de goma muy buena (Bridgestone Potenza), colaboran eficazmente en este apartado.
La dirección, asistida de forma progresiva, muy blanda a bajas velocidades y con toda la sensibilidad a altas, es realmente rápida (sólo 2.7 vueltas de volante de tope a tope) y hace que el coche sea notablemente ágil. Los frenos cuentan con un equipo de lo más completo. Las cuatro ruedas cuentan con discos, los delanteros ventilados y con pinza de aleación ligera de cuatro bombines. Además, un sistema ABS, fabricado en Japón con licencia Bosch, está disponible opcionalmente. El funcionamiento no plantea problemas, detienen el coche con buena estabilidad y gozan de una alta resistencia al calentamiento.

Mazda RX-7
La suspensión "activa" se muestra muy eficaz en terrenos virados

Por prestaciones, el RX7 cumple con dignidad. La velocidad punta de 213 km/h (8 menos con los faros elevados) es suficiente, y lo mismo se puede decir de las cifras de aceleración y recuperación. En consumos, digamos que le cuesta llegar al aprobado. El motor rotativo es más sediento que el tradicional alternativo, y el utilizar gasolina normal no compensa el mayor gasto. A velocidades elevadas se llega a los 15 litros por cada 100 km., y en esta circunstancia el depósito de 63 litros proporciona una autonomía algo justa.
Para acabar, retornemos al interior del vehículo. Ahora apreciamos mejor la excelente colocación de los mandos y sobre todo de la palanca de cambios y los pedales, que durante toda la prueba han pasado desapercibidos, y esto es un buen detalle. La visibilidad es buena hacia adelante y hacia atrás, pero no así el tres cuartos trasero, ya que el amplio montante posterior dificulta totalmente la visión al incorporarlos a una carretera o al girar una esquina. La iluminación es correcta, y los faros, al retraerse, no giran con sus tapas, sino que bajan recto, permitiendo dar ráfagas de aviso, a través de unos cristales delanteros, sin tener que elevarlos en cada ocasión.
El equipamiento básico es muy completo, con alzacristales y retrovisores electrónicos, regulación de la cadencia del limpiaparabrisas delantero, limpialunetas trasero con dos velocidades y luneta térmica que se desconecta automáticamente, por citar algunos ejemplos. Tan sólo echamos en falta el cierre centralizado, muy necesario en estos vehículos, que aun teniendo sólo dos puertas, es bastante más incómodo alcanzar el seguro de la puerta derecha desde el puesto del conductor.
El resumen no puede ser más positivo. Salvo el consumo elevado, y no creemos que éste sea un factor decisivo en un automóvil del precio del RX7, y la obligación de incorporar el aire acondicionado, no hay grandes contras que poner a este coche. Por el contrario, virtudes tiene muchas, por lo que la balanza final se inclina indiscutiblemente hacia el lado positivo.

Fotos: Arche

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CONCLUSIONES

Lo mejor

  • Línea muy agradable

  • Comportamiento noble y divertido
  • Correctas prestaciones
  • Disposición de instrumentos y mandos

Lo peor

  • Visibilidad lateral
  • Consumos mejorables
  • Habitáculo reducido y muy caluroso
  • Autonomía a alta velocidad

VELOCIDAD MÁXIMA 213.100 KM/H
Con los
faros ocultos en 5ta a un régimen de 6.000 rpm
Con los faros elevados 205,5 km/h en 5ta a un régimen de 5.785 rpm

ACELERACIÓN

0 a 400 m 16.7 s
0 a 1000 m 30.7 s
0 a 100 km/h 9.8 s (*)
40 km/h a 400 m en IV 18.5 s
50 km/h a 400 m en V 19.0 s
40 km/h a 1000 m en IV 33.8 s
50 km/h a 1000 m en V 36.5 s

(*) Dato de la Revista Motor 16 Nro 199

ERROR DEL VELOCÍMETRO
Vel indicada
Vel real
40
37
60
56
80
76
100
96
120
116
140
136
160
156
180
176
200
197

BUEN COMPORTAMIENTO ANTE TODO

CONSUMO (l/100 km)
Ciudad
16.20
En Carretera  
a 80 km/h de promedio
8.56
a 115.5 km/h de crucero y 96.1 km/h de promedio
10.03
En carretera y autopista
a 122.4 km/h de crucero 101.5 km/h de promedio
10.59

VELOCIDAD CADA 1000 RPM
1era
7.75 km/h
2da
13.45 km/h
3era
19.71 km/h
4ta
26.93 km/h
5ta
35.52 km/h

ERROR DEL CUENTA REVOLUCIONES
RPM Indicadas
RPM reales
1000
1050
2000
2060
3000
3070
4000
4050
5000
5030
6000
5990

Rendimiento en el banco de rodillos

Potencia máxima anunciada
150.0 CV DIN a 6.500 rpm
Potencia máxima obtenida
146.2 CV DIN a 6.250 rpm
Par máximo anunciado
18.6 mkg a 3.000 rpm
Par máximo obtenido
18.6 mkg a 4.500 rpm

El motor rotativo del Mazda RX-7 es el primero de estas características que es sometido al juicio de nuestro Banco de Potencia. Los resultados obtenidos nos muestran ante todo una mecánica elástica, que en ningún momento tiene un gran incremento de potencia, pero que goza de un aumento constante conforme se va ganando revoluciones.
Uno de los problemas que al principio del desarrollo de los motores rotativos era más criticado era la dificultad de obtener una curva de par plana. Los técnicos de Mazda han solucionado este problema, pues desde las 1.500 y hasta alcanzar las 6.500 rpm, siempre disponemos de más de 16 mkg, e incluso desde las 2.500 hasta las 5.500 el motor ofrece el 96 por ciento del valor máximo, resultados que confirman la buena elasticidad del motor.

Mazda RX-7
La instrumentación demuestra el carácter del vehículo. El cuentarrevoluciones manda sobre todo

Mazda RX-7
El salpicadero no es demasiado original, pero todo está accesible y bien situado

Mazda RX-7
Los asientos son cómodos, y sobre todo sujetan bien lateralmente

Mazda RX-7
La accesibilidad a las plazas delanteras es buena, gracias a la gran apertura de la puerta

Mazda RX-7
Los faros retráctiles descienden verticalmente, pudiendo utilizar las ráfagas a través de la apertura del paragolpes

Características técnicas

Motor

Posición: delantero longitudinal. 2 cilindros rotativos. Radio de la generatriz: 105 mm. Excentricidad: 15 mm. Cilindrada: Cámara de combustión 654 cm3. Total (equivalente): 2.616 cm3. Cigüeñal sobre 2 apoyos. Material del bloque: aleación ligera. Alimentación por inyección electrónica Nippon Denso (Licencia Bosch L-Jet). Bomba de combustible eléctrica. Filtro de aire en seco de fibra. Distribución. Admisión: 3 lumbreras en cada cámara. Escape. Lumbrera periférica. Encendido tipo electrónico con doble bujía de rotor. Distribuidor Nippon Denso. Control de avance programado con toma de depresión. Bujías NGK. Bobina tipo en baño de aceite (2) marca Nippon Denso. Lubricación por bomba de aceite de engranajes. Refrigeración por radiador de aceite. Capacidad total 6.2 litros. Cambio de aceite 5.8 litros. Refrigeración por liquido. Arrastre del ventilador por embrague viscoso. Circuito hermético. Capacidad total del circuito 8.7 litros. Relación de compresión 9.4:1. Potencia 150 CV DIN a 6.500 rpm. Par máximo 18.6 mkg DIN a 3.000 rpm

Transmisión

Embrague monodisco seco. Diámetro del disco 225 mm. Mando hidráulico. Cambio de velocidades manual. 5 marchas de avance todas sincronizadas. Relaciones: 1era 3.475, 2da 2.002, 3era 1.366, 4ta 1,000 y 5ta 0.758. Grupo y diferencial: mecánica delantera y tracción trasera. Grupo cónico hipoide (autoblocante). Reducción 4.300:1.

Suspensiones

Delantera: Ruedas independientes tipo McPherson con trapecio inferior. Resortes helicoidales. Amortiguadores telescópicos (regulables electrónicamente). Barra de torsión antibalanceo
Trasera: Ruedas independientes, brazos tirados y geometría variable. Resortes helicoidales. Amortiguadores hidráulicos telescópicos (regulables electrónicamente). Barra de torsión antibalanceo

Frenos

Circuito doble en diagonal. Asistencia Master Vac. ABS (opcional). Delanteros de discos ventilados (276 mm). Traseros de discos ventilados (273 mm).

Dirección

Tipo cremallera. Desmultiplicación 15.2:1 Diámetro de giro 10.6 metros. Vueltas de volante totales 2.7. Árbol de dirección dividido en cuatro tramos. Con servoasistencia. Diámetro del volante 38 cm.

Equipo eléctrico

Tensión: 12v. Alternador de 980W y 70A. Batería marca Mazda de 250 Ah y 50 A

Ruedas

Llantas medida 6 x 15" de aleación ligera. Neumáticos radiales medida 205/60 x 15" marca Bridgestone Potenza RE71

Carrocería

Monocasco autoportante. Tipo cupé de 3 puertas. Asiento posterior: 2 plazas independientes. Largo 4.290 mm Ancho 1.690 mm Alto 1.265 mm Entre ejes 2.430 mm Trocha delantera 1.540 mm Trocha trasera 1.440 mm Peso en vacío 1.205 kg Distribución de peso en ambos ejes 50.8 / 49.2 % Capacidad del tanque de nafta 63 litros.



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