La gama Peugeot 405 cuenta con la versión nacional -recientemente actualizada que ahora es similar a la francesa- más dos modelos importados. El Mi-16 y la Break SRi, todos con equipamiento "full" accesorios más o accesorios menos.
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Sevel Argentina puso en manos de RT una rural "405" para que fuera evaluada al cabo de 5.000 kilómetros divididos en 3.000 de rutas de la provincia de Buenos Aires y 2.000 en tránsito urbano y semiurbano.
Un vehículo de neto corte familiar que compite en el mercado local con la VW Quantum brasileña, la R-21 Nevada nacional e importadas de Japón como la Subaru Legacy o Mazda-626. Todas en un precio del orden de los 38.000/39.000 dólares.

Diseño - Aerodinámica: 9.5
Desde el punto de vista personal y por lo tanto discutible, la rural "405" está menos lograda que la berlina. Ambos nacieron del tablero de Pininfarina pero el compromiso de resolver la tercer ventanilla lateral y el portón, si bien es armónico, no logra el mismo e impecable efecto visual del cuatro puertas y tres volúmenes.
El coeficiente aerodinámico es menos eficiente ya que la break ostenta 0,31 contra 0,29/0,30 del SR nacional y el SRi francés. Por estas razones la calificación es medio punto menor que en el caso del 405-SR testeado hace un año.
Posición de manejo: 9
Buena butaca, de sujeción adecuada y regulación en altura. Volante regulable verticalmente, pedalera bien distribuida, comandos bien ubicados y de fácil accionamiento. Ahora las teclas elevacristales disponen de un alojamiento más lógico en el panel de puertas. No ofrece puntos críticos. Tanto los demasiado altos como los más bajos, encontrarán la posición ideal, aunque el cojín de los asientos anteriores sea levemente corto (46 cm).
Instrumental: 8.5
Cambios poco profundos en el panel. Caracteres más grandes y visibles que en el anterior con similar información al conductor. No dispone de panel de chequeo completo ni de advertencia de puertas abiertas. La iluminación es correcta y el índice de error de los instrumentos, mínimo.
Espacio interior - Acceso: 9
Como en la berlina, el espacio interno a disposición de los pasajeros es casi inmejorable para un auto de su clase. No ofrece puntos oscuros ni adelante ni atrás pese al respaldo posterior más plano, algo lógico en una rural en la que se rebate para mejorar la capacidad de carga.
El acceso a las plazas no ofrece problemas y hay lugar suficiente para las piernas aunque el conductor lleve el asiento al extremo de la guía. Respecto al motor, pese a ser transversal y a inyección, se muestra accesible.
Visibilidad - Luces: 9
Por ser una rural la visibilidad hacia atrás es muy buena aún con lluvia gracias al eficiente sistema limpia-lavaluneta. Lateralmente hay mucha superficie vidriada y hacia adelante, gracias a la cintura baja, es inmejorable. Los espejos externos contribuyen a que el conductor tenga un exacto panorama a 360 grados. Las luces (de tonalidad amarilla), regulables desde el interior por sistema eléctrico son de excelente luminosidad tanto altas como bajas y están asistidas por dos potentes antiniebla.

Elegancia. Uno de los ángulos que más la identifica, líneas suaves y actuales
Climatización: 8.5
Preferimos los comandos giratorios anteriores que ahora fueron reemplazados por deslizantes así como el forzador progresivo que en esta versión dispone de tres velocidades. Mejoraron las salidas de aire de mayor tamaño y caudal lo que posibilita una más completa distribución del flujo en el habitáculo. Cuenta con techo corredizo de comando eléctrico con persiana solar.
Equipamiento: 9
A lo ya conocido en el SR que evaluamos hace un año, esta break francesa agrega apertura a distancia que se acciona desde la llave, agarraderas de techo (algo insólito pero que no tenían los "405") y sistema de frenos antibloqueo ABS de serie. Faltan lavafaros, regulación eléctrica de asientos, y panel de chequeo.
Motorización: 9
A las conocidas virtudes del 1,9 litros de Peugeot se suma la inyección que le confiere una mejor y más suave aceleración bajo cualquier circunstancia, instantáneo arranque en frío y 13 CV (DIN) plus con respecto al modelo alimentado a carburador. Motor ágil, con buena potencia por encima de las 4.000 rpm y sin vibraciones de ningún tipo. De lo mejor en 2 litros, pese a su mejorable elasticidad.
Aceleración - Reprise: 8
En aceleración pura con partida detenida la 405-Break muestra cualidades casi deportivas considerando su condición familiar. 10,38 segundos para los 0-100 km/h y 31,51 segundos para los 1.000 metros son elocuentes. No es tan briosa en recuperación tanto en 5ta como en 4ta, dejando establecido que si bien el torque está a 2.750 rpm, la curva se potencia a partir de las 4.000 rpm.